jueves 29, octubre, 2026

A LA BÁSCULA

Estado kafkiano

Julián Parra Ibarra

Cuando andaba en campaña rumbo a la presidencia de la República, el priista Roberto Madrazo de visita por La Laguna, dijo que Durango era como una dona, porque el progreso le había pasado por los lados, y al centro estaba hueco, vacío, y más de dos décadas después la expresión tiene una vigencia impresionante.

En la capital del estado, Giovanni Rosso Guereca –sobrino de Marisol Rosso, la esposa del gobernador ‘gigante’-, quien se desempeña como director del pomposamente llamado Instituto Municipal para el Desarrollo Humano y de Valores, dio a conocer que el municipio había cerrado tres bibliotecas, y se analiza cerrar otras ocho, arguyendo el bajo número de visitas por mes.

El municipio exhibe su falta de capacidad e interés por convertir estos espacios en centros de entretenimiento, de cultura, de conocimiento, de realizar actividades para atraer sobre todo a niños y a jóvenes con talleres de lectura, de oratoria, con actividades como cuenta cuentos, entre muchas otras. En vez de ponerse a trabajar, es más fácil cerrar las bibliotecas.

En Lerdo, la alcaldesa Susy Torrecillas, originaria de Durango capital y esposa del ex alcalde Homero Martínez, originario de San Juan de Guadalupe, se siente la dueña de la ciudad, con mucha frecuencia le da por cerrar calles de manera arbitraria y sin previo aviso a la ciudadanía, para realizar actividades de cualquier tipo. Con mucha frecuencia, los domingos casi todo el centro de la ciudad está cerrado, provocando caos, confusión y malestar entre los ciudadanos.

Pero el colmo ocurrió con la realización de la carrera atlética ‘Marea Rosa Music Fest 2026’, para la que ordenó el retiro de vehículos de las calles por donde pasaría la justa., y en los casos que los propietarios no eran localizados, los retiró con grúas. Muchos ciudadanos vivieron momentos de angustia al ver que sus autos habían desaparecido de afuera de sus domicilios y no sabían ni dónde buscar, porque no dejaban ninguna notificación.

El colmo es que, desde el estado, han buscado evitar que se difunda la información de la reciente ENSU, porque la percepción de inseguridad de los ciudadanos contrasta con la narrativa oficial de que la entidad está posicionada entre las más seguras del país. Durango capital, pasó de 44% en junio a 48.7% de percepción de inseguridad entre sus habitantes, es decir, casi la mitad se siente inseguro de radicar en la ciudad en que vive.

Para tener un punto de referencia, en Coahuila –según la más reciente encuesta ENVIPE, aplicada también por el INEGI, es el estado más seguro del país, con una percepción de seguridad del 72.2 por ciento-, tres de sus principales municipios están en el Top Ten con menor percepción de inseguridad: Piedras Negras en tercer lugar con 14.3 por ciento, Torreón en sexto con 21.7, y Saltillo en octavo con 24.7. La Laguna aparece en séptimo con 24.6.

Durango es, sin duda, un estado Kafkiano, en el que lo han convertido sus malos gobiernos, sobre todo el actual. Pobre Durango, con estos gobernantes, para qué quiere enemigos.

laotraplana@gmail.com

X= @JulianParraIba

Compartir en: